octubre 28, 2010

Los amores de vida:

           Los amores de mi vida
han sido buenos,
malos,
dulces,
amargos,
han sido distantes y cercanos.
    Los amores de mi vida
han sido un dulce tormento
con el cual hoy estoy muriendo.
   Los amores de mi vida
han dado frutos y han permanecido secos,
algunos también me amaron en silencio.
   El primer amor es completo,
el segundo se desborda con los miedos,
pero tú entraste incauto a mi vida…
…Tu me has atrapado en tu mirar,
tú me has hecho amar lo que nunca creí amar.
   Los amores de mi vida llegan, pasan y se van.
Tú has llegado y cambiado mi forma de pensar.
Los amores de mi vida hoy en día se resumen con tu nombre,
los amores de mi vida siempre fueron en silencio.
                                      Desde que llegaste aunque no lo pronuncien mis labios,
mi alma, mi piel y mis pasos gritan hoy todo lo que siento.
  Los amores de mi vida me han hecho, reír, gozar y llorar,
tú me has hecho estremecer cada centímetro de la piel.
Los amores de mi vida seguirán pasando,
                                             tú no estarás en mis amores,
                                                    serán, mis amores y tu amor;
                                                     conocerte será mi dulce tormento,
                                                     del cual nunca me arrepentiré,
                                                pues serás en la distancia el amor,
                                                el único amor que tendré.


Bárbara Fernández

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Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo