Amaste mi vientre
desde el primer día,
yo amé tus ojos
llenos de espesa vida...
Nos besamos,
prometimos no ceder
ante la falsedad del mundo
que nos obliga a ser infiel,
Infiel no solo a la persona,
infiel a la moral,
infiel ¡oh Dios mio!
hasta al Amor pisotear...
Dónde quedaron las promesas
que ante nuestro Dios hicimos,
ante "el Señor de la cajita",
donde en verdad nos conocimos...
Tú hablabas,
prometiste no fingir,
yo guardaba silencio
entregando mis oraciones por ti.
Te fuiste corriendo,
buscando la verdad,
y lastimaste mi alma,
sin quererla lastimar...
Sigo siendo leal a mis preceptos:
Amar y entregar aunque me siga doliendo,
Desde el principio
amaste mi vientre,
-Amé tus ojos-
Desde el principio sabia
que esto iba a durar poco...
B.F

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