No es normal,
que cada noche esté idiotizada con tu descaro,
últimamente me he detenido en el tiempo.
últimamente me he detenido en el tiempo.
Si,
sin imágenes,
sin poemas,
sin ilusión,
Solamente estos episodios de cordura que me invaden,
que odio
con severidad,
que desteto
con orgullo.
Prefiero demencia
porque venzo el miedo
y robo besos,
ilusiones,
respiro almas,
corro por las calles,
amo en libertad,
río a todo pulmón
y la felicidad no me es contraria,
y la tristeza me dirige a crear poesía,
historias,
cuadros,
rectángulos,
i n v e n t o almas,
mundos, personajes
no paro de soñar y de crear.
La cordura,
¡bah!
Me obliga a caminar deprisa,
a mirar cuidadosamente hacia los lados,
a desconfiar,
a reír prudentemente,
a ser cuidadosa,
a no buscar la felicidad
(porque podría acostumbrarme a ella),
a ver la la tristeza como un mal,
y la costumbre, la rutina
como camino seguro, y deseado.
No es normal,
saber todo esto,
mirarme,
sentirme hermosa,
saber que tú no me ves,
saber que tus palabras son instintivas,
programadas,
repetidas,
No es normal,
lo obvio de tu idiotez,
tu estrategia trillada
el vomito de tus mentiras,
No es normal,
mi torpeza
la belleza con que te ven mis ojos,
mientras tú como fuente inagotable
chorreas la burda farsa de tus palabras.
Es un absurdo,
que sabiendo esto
hoy escriba de Ti.
Bárbara.
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