mayo 17, 2012

Episodio #


No es normal, 

que cada noche esté idiotizada con tu descaro,
últimamente me he detenido en el tiempo.


 Si, 
sin imágenes,
sin poemas,
sin ilusión,

 Solamente estos episodios de cordura que me invaden,

que odio
con severidad,

que desteto
con orgullo.

Prefiero demencia
porque venzo el miedo
       y robo besos,
              ilusiones,
respiro almas,
           corro por las calles,
amo en libertad,
                 río a todo pulmón
 y la felicidad no me es contraria,
y la tristeza me dirige a crear poesía,
historias,
cuadros,
rectángulos,
i n v e n t o almas,
mundos, personajes
no paro de soñar y de crear.

La cordura, 

¡bah!

Me obliga a caminar deprisa,
a mirar cuidadosamente hacia los lados,
a desconfiar, 
a reír prudentemente,
a ser cuidadosa, 
a no buscar la felicidad 
(porque podría acostumbrarme a ella),
a ver la la tristeza como un mal,
y la costumbre, la rutina 
como camino seguro, y deseado.

No es normal, 
saber todo esto,
mirarme, 
sentirme hermosa,
saber que tú no me ves,
saber que tus palabras son instintivas,
programadas,
repetidas,

No es normal,
lo obvio de tu idiotez,
tu estrategia trillada
el vomito de tus mentiras,

No es normal,
mi torpeza
la belleza con que te ven mis ojos,
mientras tú como fuente inagotable
chorreas la burda farsa de tus palabras.

Es un absurdo,
que sabiendo esto
hoy escriba de Ti.

Bárbara.


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Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo