febrero 19, 2011

Imaroca


A Inés Marcela y Rosalía del Carmen,
En sus 7 meses...




Parecen  dos trozos de manzana roja
los labios de tu boca Rosalía 
 y dos pepas de tamarindo 
tus ojos café, café

Y tus zapaticos 
que hacen menos azul el cielo, 
están en tus pies,
pedacito de cielo en tus pies.

Hace juego con tu boquita roja,
tu coche y tu corral,
llevas bordada en los labios
la pasión de tu papá,




Yo sé que ahora no sabes
de la profundidad de un poema,
ahora debes estar pendiente
de tu chupón y de tu teta...

Un Poema es más profundo que el mar
en  éste te mando los besos que no te puedo dar.




He visto una flor de pureza florecer
y no es más nadie que tú
mi amiguita Inés;
He visto también tus pies 
que llevan el olor a verde de los limones,
he visto tus ojos fijos hacia el horizonte;

Tu naricita respingada
me recuerda mis subidas al Ávila,
heredaste tú la sonrisa cómplice de tu papá
por las mañanas.





Yo, sólo quiero darles mi cariño
aun en la distancia...

y les estoy dando mis poemas,
ellos perduran más allá del día que yo muera;

sé que no entienden ahora estas letras
pero algún momento las van a entender,

ojalá su papá les hable un día
de la magia del Renacer...




Si hablo de dos cosas redondas y brillantes
es sólo tu mirada Rosalía, 
una mirada que conoce las Rosas sin espinas

Y si hablo del horizonte y de su locura a cuestas
sólo estoy hablando de ti Inés Marcela, 
tú que simbolizas el cielo y el mar,
que con tu risita lo logras todo dominar;


Aprendan a jugar con legos y a saltar la cuerda,
aprendan a comer mango y a manejar la bicicleta,


aprendan también el uno, dos tres, 
pero mejor el do, si , la, sol, 
con la música se expresa mejor el amor,

Y no existe otro sentido para vivir,
que en esta vida encontrar la verdadera alma
un alma que puede estar cerca o estar lejana,

No hay otro sentido en esta vida más que el amor,
por el amor unos mueren y otros nacen,
en el amor les escribo cosas 
que a veces no se de donde salen,
sólo siento que las conozco 
aunque no las haya visto,
quizá les llegue un día mi presencia con el rocío.

Yo sé que ahora no entienden
de la profundidad de un poema,
un poema te ayuda a tener a alguien 
aunque quizá nunca lo tengas...


Beso, enorme Inés y Rosalía, no olviden agradecer a Dios
por cada amanecer del nuevo día.


B.A.F.C.

1 comentario:

Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo