marzo 04, 2011

Vómito verbal.



Hoy es el día de muchas confesiones 
y está bien lo confieso a veces escribir en este blog se ha vuelto una coñada...

Por eso los días de ausencias;
es difícil hacer una poesía de todas las vainas que me pasan...

Decir: En el crepúsculo de la mañana 
       el cielo está triste y el aire se torna denso,
el caminar en este valle es complicado..

En vez de decir de una vez por todas que me levanté arrecha, porque mi mamá es una ladilla formando peo desde las 4 de la mañana, que al llegar a planta baja se me olvidaron las llaves y que tengo que subir las putas escaleras hasta el 5to piso, y que cuando llegué me di cuenta que el ascensor servía. Que cuando salgo agarro la camionetica y no me aceptan el tikets porque boté el carnet, y que tengo que gastar los putos reales del desayuno en pasaje...

  Es difícil mantener este puto blog escribiendo frases pendejas, cursis y romanticonas...

    ¡Coño!
              Es arrecho tratar de mil formas pensar,

En la coño e´ madre libertad del amor, 
   En la dualidad de lo espiritual y el puto mundo,
          En las desgraciadas groserías que no puedo decir,  

                                           ¡Coño!

           como si esta puta sociedad no es ya una groseria...

            Nojoda como si no bastan los peos,
 familiares,
 personales,
 laborales, 
académicos, 
íntimos,
        Para hacer de este blog también un peo.


Podría decir:
  Busco miles de formas de gritar a tu alma,
    y que escuche aunque fingiendo
         los secretos de mi corazón.

     ¡Pero basta!

     Tanta cursileria..
       aqui el cuento es que ya no sé como decirte que  

                       me gustas 

              y que estoy cansada de que no me pares bolas... 
                                                                         He dicho.
                       

Bárbara. 

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Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo