el fresco sudor de tu
aliento
que se enfrentaba dulce contra el mío.
Extraño tu voz
entrecortada y torpe,
Extraño tus manos y tu cuerpo primitivo
que entre algunos besos se enredaba con el mio
Extraño decirte mío.
Saberte mío
Sentirte mío.
Extraño tu mirada de recelo y posesión,
Extraño tu sentido del olfato entre mi piel.
Extraño la suave superficie de tus manos rozando mi vientre,
Extraño sentirte mío... Ricardo mío.
Van las hojas secas del otoño
gestándose entre la brisa
y tras ellas va tu alma alejándose
de mi vida.
B.F


