julio 26, 2011

Entre recuerdos y añoranzas



Fue una mañana efímera, 
la que me llevó paso a paso
a tu laberinto de  verdades,
la que me sedujo, 
lenta y eficaz, 


La que me mantuvo firme, inerte,
mirándole a los ojos,
Tú,  sin genero, 
dispuesta a darte sin reservas, 
a revelar tus misterios,
a descubrir tus secretos,
para quienes te sepan vivir,


Tú, que me incitaste,
ofreciéndome orgias orgásmicas,
de placeres celestiales,
entre sueños y vibraciones
de cuerdas, de metales, de texturas,
entre un sentir de almas,
que sueñan, que viven , que renacen...


Recorriendo tu alma
con sus venas y avenidas
estuve amando tus recuerdos,
los besos que me diste,
los abrazos, las sonrisas, 
las locuras acuestas hasta la estación del metro,
los sueños que velaste,
las iras que apagaste, 
el llanto que absorbiste
cuando caía desorbitado en tu suelo,


Estuve,
Oliendo y haciéndole el amor a tus paredes,
perpetuando cada gesto, cada detalle,


No sé si volveré, a verte, a amarte,
no sé si podré devolverte todo lo que me diste,
pero no debe hacerte falta,
Así eres tú,
te entregas  a quienes te saben vivir,


No serán escasos nunca los recuerdos
los suspiros que me robaste,
el aire que me brindaste, 
las ansias que me calmaste,
las experiencias que me diste...


Ah Caracas, 
hacía tiempo que quería amarte con un poema...


Bárbara Fernández.

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Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo