Escribo caminando sin andar
dejando mis pies fundirse con el aliento huracanado
sin plantar los pies, dejandolos extinguirse en el aire
Escribo sin un escueto desamor,
...
Dejo danzar mis manos
en un compas de 7/8 ,
ellas van:
irregulares,
melacolicas
y transparentes
irregulares,
melacolicas
y transparentes
Siento un tenue ardor en el pecho
cerca de donde me palpita la vida,
cerca de donde me palpita la vida,
vivo flotando en el aire,
ahogada y medio viva,
ahogada y medio viva,
Hay una luz que tirita
todos los primeros viernes de cada mes.
todos los primeros viernes de cada mes.
Hay una consumación,
apareamiento continuo y resurgente
entre este odio y el amor
Es el idilio zarcástico
de la Señora vida y de la ramera muerte...
de la Señora vida y de la ramera muerte...
Escribo sin motivo, sin ninguna razón aparente,
el verbum que no existe y da vida al que no la tiene...
Hay una noche más larga que las demás,
por eso danzan mis manos en un compás irregular,
¡Danza pequeña ave!, ¡Salta pequeña nuez!
-Si danzas junto a mis manos
ellas no te dejarán caer...-
ellas no te dejarán caer...-
Bárbara Fernández.
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