Creo en mi corazón...
Que late en desproporción a mis sentidos,
creo.. en el silencio que ama, sufre, llora, se apasiona y reencarna.
Creo en la verdad de las pupilas que titilan, sonoras, brillantes, cosmopolitas...
Creo..
Yo creo, en la caricia que toca el alma,
Creo en la muerte que jamás podrá tocarme,
Creo en las millones de vidas que bañan mis aguas,
Creo en este corazón y en sus paredes
habitadas por labios nostálgicos, risas pintadas, derrames de agua salada que nutren este mar...
engendrado no creado, nacido de un alma virgen,
que padece bajo el poder de la angustia y miedo,
fue maltratado, herido humillado,
desciende a veces en un misterio,
hoy día sigue resucitando de entre los muertos,
Para subir al cielo de tu boca y ser uno con la verdad,
que siendo libre nos libera,
Creo que las palabras pintadas, son reflejo de un alma rota,
que las sonrisas no nos hacen, nos rehacen,
que la lluvia limpia las avenidas de nuestros ojos,
Que el amor no pasa, y que esta soledad es habitada.
Creo.. yo creo.
Barbara Andreina