Esta bien condéname...
Alejame de ti,
de tu mirada,
de tu sonrisa,
de tu piel blanda, elástica.
Condéname al destierro,
donde sola,
desde mi ventana ,
me humillas a tu sombra.
Ella que se menea prostituta por la cortina entre abierta y la luz tenue de la ventana de tu cuarto.
Estoy gritando un silencio aterrador... ¡Te necesito!.
Dos palabras bastaron para darme cuenta:
Dejaste la puerta abierta para que le cerrara al salir...
.
De tu vida...
B.F

No hay comentarios:
Publicar un comentario