octubre 31, 2010

Octubrecía.


Vi en el cielo un resplandor;
 punto brillante...
Eran tus ojos fijos, penetrantes.

Quise recordar
el resplandor del cielo
que te enseñe a mirar.

Alcé la mirada y vi tus ojos,

Quise recordar
 tu alma inquieta que me amaba.

Acaricié una rosa mientras atardecía.

Quise recordar tus manos
entre nervios frías.

Algodón de azúcar sentí en mis labios,

Quise recordar la dulce risa
que se expresaba no en tus labios
mas si en tus ojos.

Anochecía antes que te fueras
hoy en mi noche  llueve
en primavera, tú te fuiste
con las manos ensangrentadas
hoy regresas equivoco
queriendo matar mi alma.

Bárbara Fernández.

octubre 30, 2010

¡No me mires!

Aunque me huyen tus labios,
me persiguen tus ojos
y  me acosa tu alma.


¡Por favor no me mires!

Porque al mirarme
me entregas todo
 y te amo y más te amo.

Al mirarme me desnudas
y es cuando quiero entregarme
a ciegas a tu piel, a tus manos...

Es cuando quiero desvanecerme
entre tu alma y tus labios.

¡Por favor no me mires!
porque más te amo.

!Por favor no me mires¡

y mucho menos a los ojos
porque me preguntas
en lo hondo:
Si de verdad te amo
y sabes que te amo.

 Bárbara Fernández.

octubre 28, 2010

Los amores de vida:

           Los amores de mi vida
han sido buenos,
malos,
dulces,
amargos,
han sido distantes y cercanos.
    Los amores de mi vida
han sido un dulce tormento
con el cual hoy estoy muriendo.
   Los amores de mi vida
han dado frutos y han permanecido secos,
algunos también me amaron en silencio.
   El primer amor es completo,
el segundo se desborda con los miedos,
pero tú entraste incauto a mi vida…
…Tu me has atrapado en tu mirar,
tú me has hecho amar lo que nunca creí amar.
   Los amores de mi vida llegan, pasan y se van.
Tú has llegado y cambiado mi forma de pensar.
Los amores de mi vida hoy en día se resumen con tu nombre,
los amores de mi vida siempre fueron en silencio.
                                      Desde que llegaste aunque no lo pronuncien mis labios,
mi alma, mi piel y mis pasos gritan hoy todo lo que siento.
  Los amores de mi vida me han hecho, reír, gozar y llorar,
tú me has hecho estremecer cada centímetro de la piel.
Los amores de mi vida seguirán pasando,
                                             tú no estarás en mis amores,
                                                    serán, mis amores y tu amor;
                                                     conocerte será mi dulce tormento,
                                                     del cual nunca me arrepentiré,
                                                pues serás en la distancia el amor,
                                                el único amor que tendré.


Bárbara Fernández

Ésta noche:




Ésta noche tormentosa
 en la que escribo 
mis versos,
es una delicia tormentosa 
porque te pienso y no te tengo.
Ah! Es divina la locura cuando te siento dentro,
dentro de mi ser,
 cerca de mi alma…
Es increíble como te siento mío 
y me siento tuya sin jamás habido serlo,
es increíble como en otros mundos nos pertenecemos.
Escribo mis versos agrios, 
dulces e inquietos,
es increíble como siempre hablo de ti en ellos,
es increíble como nunca me aburro de ti.
No me creo tu distancia, 
ni tu imposibilidad,
pero es inútil resistirse
 a palpar la realidad.
La verdad es cruel
 e inútilmente verdadera,
pero realidad es realidad 
aunque al enfrentarle me envenena.
Que vacíos son ahora mis versos 
es que te pienso  y te siento,
pero la realidad es que no te tengo.


Bárbara Fernández.

Persigo.


Yo
Persigo
un amor
casi imposible,
persigo labios ajenos,
persigo una fragancia y un sueño,
persigo
una voz,
persigo
una caricia,
persigo una
mirada que
nunca será
mía. Nunca
podré decir
que su amor
fue mío un instante,
nunca podré besarle ni en sus minutos agonizantes,
nunca podré decir que su piel me perteneció
que con su mirada alguna vez me amó.
Yo persigo un amor casi imposible,
amores que pasan solo una vez,
de esos amores que por las 
circunstancias no pertenecen a nadie…
pero es mi amor, de esos amores
por los que se vive y se mata.


Bárbara Fernández

Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo