Cuando no me necesites cierra la puerta
desde la otra orilla yo recogeré caracolas para ti y cuando lleguen los días de sequía
y este tus labios agrietados tentados a expirar
Afanados de humedad
Usare los ganchos de mi pelo y entrare
Me sentaré a tu lado
Olfateando en la oscuridad tus texturas
Te mostrare las caracolas que hallé mientras no me necesitabas
Ellas cantarán algún poema sinfónico aprendido entre las olas
Cantaran humedad y poesía olas de mar y viento eterno
Cantarán manos ansiosas de ti
Cantarán mis suspiros empujando a los recuerdos
Cuando no me necesites todo será como antes
Cuando no me necesitabas
Tumbado en tu sillón
Piernas cruzadas a lo largo
Sin piel, sin alma, sin luz, sin sabor
Las polillas del vacío descolorándote la piel
Esqueletizando el corazón
Dejándote solo
Dueño y esclavo de la nada
Cuando no me necesites cierra la puerta
Estaré bordeando la orilla
Recogiendo caracolas para ti.
Bárbara Andreina:
Dos Flores, un tallo.