julio 30, 2011

Ella



Ella no es la misma niña 
que miraba con el sol en su mirar,
ya no brillan sus ojos y  tampoco su alma suele brillar...

Ha desviado
evadido,
justificado
huido,
contrapuesto,

 Todo para no dejar reclinar
 su cabeza ante el odio y la cruel soledad

Pero ella no es la misma,
su risa es pasajera,
sus palabras ya no pesan,
y su amor ya no traspasa,

Es macabra su mirada, 
y siempre esta como ausente
inmersa en su mundo
de sueños y amores dementes,
dice que nunca debió salir de allí,


Ella, quiere confesarlo todo,
quiere decir que te odia,
Pero se confunde
 porque de ese modo no define su sentir,
quiere decir que te desprecia,
pero tampoco define con esa palabra su sentir,

A veces me cuenta que cuando dice que te ama
es cuando se siente mejor,
dice que nuca debió crecer ni sentirse adulta,
en la pequeñez se ama más y se sufre menos

Ella... Se la pasa llorando
cuando previene que nadie la ve,
y limpia sus lagrimas disfrazandolas con un bostezo,
su habitación es una orilla frente al mar,
mar que se ensancha con las lagrimas de su mirar...

Se cansa de hablar,
de leer, de sentir, de estar, de ser,
nunca quiere decirlo pero su vida no es lo mismo sin ti...

Ella dice que la mejor forma de amarte
es respetando tu decisión
 de dejarla sola e irte 
rompiéndole el corazón...


Ella siempre ha sido así
siempre ha llorado sola
mientras finge sonreír,
Ella camina apresurado 
para no pensar en ti,
Dice que con el pensamiento
también se puede invadir.

Ella no es la misma niña
de haces unos meses atrás
pero en el fondo te agradece
lo de tu mentirosa verdad
Ella aun intenta olvidarte
sin poderlo concretar
y llora cada noche 
cuando recuerda
que tú si pudiste olvidar

julio 29, 2011

Mejor no mirar atrás



Mejor no mirar atrás,
por si acaso la memoria
nos ha querido engañar,
y aquello que recordamos
nunca fue tan especial.
Por si se mueren las rosas
de aquel hermoso rosal
y las espinas del tiempo
nos matan de realidad.
Por si las hadas del cuento
nos empiezan a asustar
y comprendemos que nunca
las debimos despertar.
No quiero mirar atrás,
no podré seguir soñando,
si descubro la verdad,
que aquello nunca fue cierto,
fue bonito… nada mas…

Huellas


Ojalá, Fuera Mi Alma Como La Arena Del Mar,
Y Pudieran Las Olas Con Su Fuerza Incansable
Borrarme En Un Instante Y Para Siempre Tus Huellas,

Ojalá Fueran Tus Besos Como Nubes
Con Sus Formas Que Pasan Con El Viento,

Ojalá Fuera Bloque De Hielo Mi Corazón
Para Diluir Tu Nombre Entre La Nieve.

Ojalá Pudiera Asesinar Tu Recuerdo Y Tu Voz a Mil Puñaladas,
Que Mi Cuchillo Traspase El Cuerpo De Tu Voz,
Y Ver Correr La Sangre Que Ahora Se Mantiene Coagulada...

Con tantas huellas tuyas en mi vida
y con tantos olvidos en tus recuerdos...

B.F

julio 26, 2011

Entre recuerdos y añoranzas



Fue una mañana efímera, 
la que me llevó paso a paso
a tu laberinto de  verdades,
la que me sedujo, 
lenta y eficaz, 


La que me mantuvo firme, inerte,
mirándole a los ojos,
Tú,  sin genero, 
dispuesta a darte sin reservas, 
a revelar tus misterios,
a descubrir tus secretos,
para quienes te sepan vivir,


Tú, que me incitaste,
ofreciéndome orgias orgásmicas,
de placeres celestiales,
entre sueños y vibraciones
de cuerdas, de metales, de texturas,
entre un sentir de almas,
que sueñan, que viven , que renacen...


Recorriendo tu alma
con sus venas y avenidas
estuve amando tus recuerdos,
los besos que me diste,
los abrazos, las sonrisas, 
las locuras acuestas hasta la estación del metro,
los sueños que velaste,
las iras que apagaste, 
el llanto que absorbiste
cuando caía desorbitado en tu suelo,


Estuve,
Oliendo y haciéndole el amor a tus paredes,
perpetuando cada gesto, cada detalle,


No sé si volveré, a verte, a amarte,
no sé si podré devolverte todo lo que me diste,
pero no debe hacerte falta,
Así eres tú,
te entregas  a quienes te saben vivir,


No serán escasos nunca los recuerdos
los suspiros que me robaste,
el aire que me brindaste, 
las ansias que me calmaste,
las experiencias que me diste...


Ah Caracas, 
hacía tiempo que quería amarte con un poema...


Bárbara Fernández.

julio 25, 2011

Al olvido se va como a la muerte.



Cada día 

una parte de mi se derrumba
como aquellas casas viejas
inhóspitas
que se desploman
de tanto contener ausencias.

América Martínes.

julio 05, 2011

Manibus


Escribo caminando sin andar
dejando mis pies fundirse con el aliento huracanado
sin plantar los pies, dejandolos extinguirse en el aire


Escribo sin un escueto desamor,

...



Dejo danzar mis manos
en un compas de 7/8 ,
ellas van:
 irregulares,
 melacolicas
 y transparentes

Siento un tenue ardor en el pecho
cerca de donde me palpita la vida,
vivo flotando en el aire,
ahogada y medio viva,

Hay una luz que tirita
 todos los primeros viernes de cada mes.
Hay una consumación,
apareamiento continuo y resurgente
entre este odio y el amor
Es el idilio zarcástico
de la Señora vida y de la ramera muerte...



Escribo sin motivo, sin ninguna razón aparente,
el verbum que no existe y da vida al que no la tiene...

Hay una noche más larga que las demás,
por eso danzan mis manos en un compás irregular,
¡Danza pequeña ave!, ¡Salta pequeña nuez!
-Si danzas junto a mis manos
ellas no te dejarán caer...-


Bárbara Fernández.

julio 03, 2011

Regalame girasoles


He observado mucho esos girasoles del patio,
siempre están como viendo los ojos fijos de  Dios,
omnisapientes y leales,

si un día parto sin señales, sin gestos de partida....


Recuerdame con girasoles


Imagina que estoy poblada por sus habitantes,
por su ciudad de paredes amarillas-negras,
que miro fijo el sol incandescente
como he mirado fijo tus ojos,
obscuros y fríos...

Si un día se deshacen mis filamentos ante tus ojos
si me deshago lenta e inexorable ante tu mirada fría

Recuerdame con girasoles,
fresca, 
serena, 
erigida
B.F


Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo