Presente
-Sé que lo que piensas ahora te arrebata la
cordura, la calma, la paz, sé que estas exhausta, de justificarme, de tratar de
entenderme, de sacrificarte, sé que esto te ha hecho mucho daño, sé que esto te
está matando aunque el desahuciado sea yo,
y ese es el dilema, que aunque siempre el enfermo he sido yo, esto nos
está matando a ambos…
2 años atrás
Esta es mi historia, a los 25 años, tenía una vida normal, era el mejor
fotógrafo de la región, tenía una familia excepcional y estaba a punto de
casarme. Eso de llegar casto al matrimonio no era fácil, pero los valores humanos y cristianos que me inculcaron mis
padres me enseñaron a esperar y a escoger a la mujer adecuada, ella siempre dulce, con un alma
clara y llena de ímpetu, amable,
valiente, cariñosa, perseverante y de carácter sereno e inmutable.
Una mañana de esas, en que salíamos, le tomaba fotos como de costumbre a
todo, quería perpetuar cada instante junto a ella… La dejé en el trabajo, era
su pasión esos niños en la escuela. Fui luego por un café, y decidí ir al
Parque Nacional para fotografiar algunas aves.
Estoy adentrado en el bosque, me detengo, fijo la mirada y estaba allí:
“El Búho Nomi”, el único animal de esta especie que puede ser visto de
día. Subo la cámara con precisión,
cuidando cada movimiento para no hacer ruido, evitando que me vea, todo perfectamente preparado y justo cuando voy a apretar el
botón, suena mi celular, y enseguida salió volando la particular ave, perdido
todo el esfuerzo, contesto la llamada:
-Aidi! ¿Dónde has estado?, te hemos
llamado todo el día, es tu papá, estamos todos en el hospital central, tuvo un
accidente, está gravemente herido y necesita donantes.
… Se detuvo el tiempo, la respiración, todo de repente estaba blanco,
palidecí, me paralice y de repente un sonido estremecedor hizo que volviera en
sí: “EL Búho Nomi” ululando…
Salí apenas
pude de aquella espesa maleza, supe en
seguida que yo era el único posible donante, soy una de esas pocas
personas ORH- donante universal.
Llegué al hospital y enseguida entré por emergencia, todos los trámites
estaban casi listos cuando llegué, sólo faltaba que yo llegara, me sentara y
extendiera mi brazo. Y así fué, todo corrió con normalidad, excepto el sin
números de torpezas que cometía una y otra vez la novata enfermera, a veces me
parecía la única de turno, atendiendo 4 ,5 ,6 pacientes casi a la vez… No me importaba, solo
pensaba, en mi padre, en la sangre y en su salvación.
Algunas horas después nos informaron que mi papa estaba estable… con
rehabilitaciones y cuidados pronto estuvo en casa y yo
tome su lugar en el hospital… Semanas después de lo de papá, decidí
hacer una nueva donación, no paraba de pensar en las tantas personas que mueren
por falta de donantes, esta vez luego de los exámenes de rutina que descartan
alguna infección o enfermedad, no me pasaron directo a la sala de donantes, me
mantuvieron en espera como por media hora, luego llego un doctor de esos mal encarados pero de
buen corazón, comenzó a realizarme preguntas de mi actividad sexual , le dije
que a mis 25 años sólo vivía de la masturbación matutina, pero que estaba
pronto a casarme y eso cambiaría. Me miró incrédulo, pero al ver que no me
inmuté, prosiguió con otras preguntas… Cuántas veces había donado sangre y cuándo
fué la última vez que lo hice… Le conté lo de papá y lo de Marianella, una
compañera de secundaria que a los 15 años fue brutalmente golpeada por su
padrastro y casi muere desangrada y con varias órganos gravemente dañados.
Seguimos hablando como medio minuto más, hasta que interrumpí y le
pregunté:
- ¿Qué es lo que pasa?
Me miro fijo a los ojos por un instante y sin más habló:
-Eres VIH +
…Jamás
olvidaré ese momento, ni los próximos 5 minutos de absoluto silencio en aquella
oficina de hospital…
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