septiembre 12, 2015

Aidi Asem, mi historia (capitulo final)

El día estaba soleado, y desayunamos en casa. Luego llegó papá y Marianella como todos los jueves a limpiar, supervisar la toma de los medicamentos y charlar un rato conmigo para darme ánimos, la sorpresa fué cuando me vieron sonriente entre cariños con Leonissa. Dije que me esperarán, que iba a llevarla al trabajo y regresaba, habían pasado 24 horas, y yo estaba feliz, con mi vida, mi novia, mi familia y mis medicamentos. Intercambiamos un beso mientras manejaba, y en ese instante, nos sorprendió el choqué, un carro apareció de la nada y colisionamos…

Duré tres días agonizando en el hospital, hasta que solo dejé de respirar, ella murió en el impacto. Y eso fue todo, mi vida luego de dos años, se resumió en 24 horas… Ahora solo me queda un pensamiento:


-Quizá no podemos cambiar nuestro destino, pero estoy seguro que si podemos cambiar las circunstancias en que suceden las cosas… 

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Versos Otoñales

Al mirar mis mejillas, que ayer estaban rojas,
he sentido el otoño; sus achaques de viejo
me han llenado de miedo; me ha contado el espejo
que nieva en mis cabellos mientras caen las hojas...

¡Que curioso destino! Me ha golpeado a las puertas
en plena primavera para brindarme nieve
y mis manos se hielan bajo la presión leve
de cien rosas azules sobre sus dedos muertas

Ya me siento invadida totalmente de hielo;
castañean mis dientes mientras el sol, afuera,
pone manchas de oro, tal como en primavera,
y ríe en la ensondada profundiad del cielo.

Y lloro lentamente, con un dolor maldito...
con un dolor que pesa sobre mis fibras todas,
¡Oh, la palida muerte que me ofrece sus bodas
y el borroso misterio cargado de infinito!

¡Pero yo me rebelo!... ¿Cómo esta forma humana
que costó a la materia tantas transformaciones
me mata, pecho adentro, todas las ilusiones
y me brinda la noche casi en plena mañana?

Alfonsina Storni

Ofelia

Ofelia
Arthur Hughes, ca. 1863 - 64. Óleo en lienzo